¡Cómo me ha gustado la última foto que ha posteado mi amigo Gaudi en su "lío fotográfico".Y es que, además de gustarme me parece muy sugerente. Y, además-más, algo de lo que me sugiere puede reflexionarse desde el prisma de la ciencia (lo cual, insisto, para mí, supone un plus de belleza).
Estaría bien que la foto mostrase el mundo a través de los ojos de un caballo. Además sería alucinante poder ver lo que ve un caballo. Igual nos permitía acercarnos a las sensaciones que experimenta un animal grande cuando se le acerca un niño (un animal pequeño, en definitiva). En la foto se le ve la mar de tranquilo, pero a veces se asustan (¿son animales muy miedosos?, ¿pueden llegar a intuir que incluso un pequeño animal puede dañarlos? –que siendo cachorros humanos, muy desencaminados no van…)
Pero no es el caso: no vemos a través del ojo del caballo. Eso sería un caso de refracción de la luz, en el que ésta pasaría desde un medio (aire) a otro (el ojo del caballo, formado realmente por varios medios: el tejido de la córnea, los diferentes fluidos de su interior, etc…).

No, estamos viendo un trocito de mundo reflejado en el ojo del caballo. Es un bonito caso de reflexión de la luz. El ojo del caballo actúa como espejo convexo, como una bola de Navidad o esos espejos que encuentras por las calles o en los comercios.
El reflejo se ve poco en este caso, pero en esta foto (en la primera) puedes ver el efecto. Las imágenes que crean los espejos convexos son más pequeñas que el original y quedan deformadas pero tales espejos permiten visualizar grandes áreas.
Por supuesto, los artistas hace mucho que no son ajenos al hecho de que pueden hacer autoretratos con este tipo de espejos. Ahí van un par de casos: el primero de un pintor que se llamaba Parmigianino. El segundo, una obra muy conocida (y chula, como casi todas las suyas) de Escher.
El enlace NO os llevará directamente a su página sino a la de Microsiervos. Así, el que aún no vaya mirando sus blogs –que ya son varios–, puede ir intuyendo lo que se pierde.
A partir de ella podéis acceder:
• a la página del autor
• a una biografía de Escher
• a un montón de enlaces interesantes al final de dicha biografía.

