Hubo un tiempo (1979 - 1980) en que existían DOS bandas de música que me encantaban y que se llamaban "The Beat".
Los que publicaron su disco en 1980 eran de Birminghan (Inglaterra) y grabaron una maravilla popera llena de reggae, ska y otros ingredientes rítmicos. Muy, muy buenos. Pero no son estos los que me han movido a escribir esta entrada.
Los otros eran una banda de power-pop de Los Ángeles. Su líder se llamaba Paul Collins y provenía de "The Nerves", una banda efímera pero muy influyente. Ellos no se comieron un colín (Blondie tuvo más suerte convirtiendo en hit uno de sus temas: "hanging on it") pero dos de sus miembros, Paul Collins y Peter Case, lideraron sus propias (maravillosas) bandas.
El caso es que el otro día me enteré que hace un par de años se había reeditado un disco que grabó en 1992. Acababa de marcharse de España, donde estuvo viviendo unos años, los años de la Movida madrileña, a San Francisco, cuando del sello DRO le propuso grabar un álbum. Él quiso hacerlo con músicos locales. El disco está muy bien para entender todo el bagaje musical que había acumulado. Además aquel fue EL disco de su época-desierto: esas épocas con la que muchos músicos deben lidiar; en las que, además de no vender, NO están a la moda.
Vale que no es absolutamente genial cómo su primer disco. Se queda en "cojonudo". Es mucho. Me ha encantado recuperar su sonido e historia.




No hay comentarios:
Publicar un comentario